{"id":3399,"date":"2025-03-27T17:21:46","date_gmt":"2025-03-27T22:21:46","guid":{"rendered":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/?p=3399"},"modified":"2025-03-28T08:40:49","modified_gmt":"2025-03-28T13:40:49","slug":"funerario-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/funerario-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Funerario de la Vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Cuidar la \u00faltima mirada que una familia tendr\u00e1 de un ser querido, aliviar el dolor y encontrar belleza en el duelo. Esa es la misi\u00f3n de los agentes funerarios, los pilares de apoyo para las familias que enfrentan la p\u00e9rdida. Despu\u00e9s de cincuenta a\u00f1os recorriendo los valles de la muerte, hoy puedo afirmar que no trabajamos con la muerte, sino con la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos creen que, para un funerario, la muerte es solo un acontecimiento trivial, que la convivencia diaria con el dolor ajeno hace m\u00e1s llevadera la propia p\u00e9rdida. Sin embargo, para quienes honramos nuestra profesi\u00f3n, la muerte es un acontecimiento \u00fanico, tan doloroso como el nacimiento, tan impactante y revelador como el amanecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con los a\u00f1os, uno empieza a percibir la inmensa energ\u00eda inmanente al acto de fallecer. Esto no nos lleva a aceptarla pasivamente, sino a respetarla profundamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe una diferencia esencial entre aceptar la muerte y respetarla: quien la acepta puede perder el entusiasmo por vivir, pero quien la respeta comprende su papel en el ciclo de la existencia y en la evoluci\u00f3n del alma. Para que Eros, el dios del amor, permita que surjan nuevas vidas, es necesario que se desgarren los tejidos de T\u00e1natos. Solo hay respeto cuando hay amor por la profesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La esencia inmanente del alma necesita y desea vivir eternamente; su fuerza proviene de la transformaci\u00f3n, y la muerte es un momento vital en ese proceso. No es un final absoluto, sino un paso m\u00e1s, un rito inevitable en la traves\u00eda de nuestra existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El funerario, al presenciar innumerables veces esta transici\u00f3n, no se vuelve indiferente, sino que aprende a reconocer la grandeza de este misterio, respetando cada partida como parte de un flujo mayor de la naturaleza. Su misi\u00f3n es encargarse de las tareas necesarias y sumamente delicadas para que las familias tengan tiempo de sentir el dolor y despedirse con calma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este camino \u2014cincuenta a\u00f1os como funerario\u2014, siendo testigo de transiciones naturales y tambi\u00e9n de las m\u00e1s violentas, puedo afirmar que la muerte brinda al alma y al esp\u00edritu la oportunidad de nuevas experiencias en otras esferas, m\u00e1s all\u00e1 de este mundo qu\u00edmico encerrado en la materia. Es necesario dejar atr\u00e1s la densidad terrenal para ser conducidos a un estado de crecimiento, renovaci\u00f3n y evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las m\u00faltiples muertes simb\u00f3licas que atravesamos en nuestro camino terrenal nos preparan para la muerte definitiva, aquella en la que dejamos el cuerpo, porque del polvo venimos y al polvo volveremos. Este proceso nos fortalece y nos ense\u00f1a que, al dominar el pasado \u2014nuestra existencia terrenal\u2014, podemos tambi\u00e9n dominar el futuro \u2014nuestra existencia c\u00f3smica\u2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un \u00faltimo suspiro, una \u00faltima mirada\u2026 no es m\u00e1s que un hasta pronto en nuestro viaje celestial.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Un aporte de Lourival Panhozzi, ABREDIF.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuidar la \u00faltima mirada que una familia tendr\u00e1 de un ser querido, aliviar el dolor y encontrar belleza en el duelo. Esa es la misi\u00f3n de los agentes funerarios, los pilares de apoyo para las familias que enfrentan la p\u00e9rdida. Despu\u00e9s de cincuenta a\u00f1os recorriendo los valles de la muerte, hoy puedo afirmar que no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":106,"featured_media":3400,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-3399","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/106"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3399"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3399\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3401,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3399\/revisions\/3401"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3400"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}