{"id":884,"date":"2018-08-23T14:05:14","date_gmt":"2018-08-23T19:05:14","guid":{"rendered":"http:\/\/alpar.com.co\/blog\/?p=884"},"modified":"2018-08-24T08:06:27","modified_gmt":"2018-08-24T13:06:27","slug":"decir-hola-antes-de-decir-adios-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/decir-hola-antes-de-decir-adios-parte-i\/","title":{"rendered":"Decir \u201chola\u201d antes de decir \u201cadi\u00f3s\u201d \u2013 Parte I"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Como todo, el duelo tambi\u00e9n tiene sus paradojas. Cuando nos despedimos de alguien marcamos una transici\u00f3n entre la vida y la muerte, pero es justamente ah\u00ed que se inicia la jornada de despedida, cuando necesitamos acoger nuestro dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decir\u00a0<strong>adi\u00f3s<\/strong>\u00a0nunca es f\u00e1cil. Y decirle adi\u00f3s a alguien que usted nunca m\u00e1s va a ver, llega a doler. Duele porque nos damos cuenta de la\u00a0<strong>separaci\u00f3n,<\/strong>\u00a0que para algunos puede ser eterna e irrevocable, y para otros puede ser temporal. Independientemente de nuestras creencias sobre vida despu\u00e9s de la muerte, la separaci\u00f3n creada por ella es siempre dolorosa. Como dijo C.S Lewis tras la p\u00e9rdida de su esposa: <em>\u201cla ausencia de ella es como el cielo, esparcida por todo lugar\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando decimos adi\u00f3s, marcamos una transici\u00f3n entre la vida y la muerte literalmente, pero al mismo tiempo nos estamos embarcando en la verdadera jornada de\u00a0<strong>despedida<\/strong>. Y parad\u00f3jicamente esa jornada de despedida comienza\u00a0diciendo \u201chola\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfExiste prop\u00f3sito mayor en la vida que dar y recibir amor? El\u00a0<strong>amor<\/strong>\u00a0es la esencia de una vida de abundancia y felicidad. Tenemos una enorme necesidad de amor, en verdad nuestra capacidad de dar y de recibir amor es lo que nos define.\u00a0Y el amor inevitablemente nos lleva al duelo. Son dos lados de la misma valiosa moneda, el\u00a0<em>yin <\/em>y el\u00a0<em>yang<\/em>\u00a0de nuestras vidas. Algunas personas dicen que el duelo es el precio que pagamos por haber amado. Y es verdad. Quien se permite el privilegio de amar, inevitablemente corre el riesgo de la p\u00e9rdida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del momento en que nacemos le decimos \u201chola\u201d al amor. Decimos \u201chola\u201d cuando buscamos amor, cuando reconocemos el amor y cuando lo nutrimos para que crezca. Decimos \u201cte amo\u201d, abrazamos, tocamos. Nosotros, activamente, amamos.\u00a0Y debemos decirle \u201c<strong>hola<\/strong>\u201d al duelo. No lo buscamos, pero tenemos que reconocerlo y hasta dir\u00eda, que debemos acoger nuestro dolor. Porque al final, el dolor que sentimos es consecuencia del privilegio de haber amado. Cuando acogemos el dolor, damos testimonio del misterio de la verdadera naturaleza del amor y de la p\u00e9rdida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas veces intentar entender exactamente la experiencia de la p\u00e9rdida puede ponernos en peligro. Como alguien astutamente observ\u00f3: \u201cel misterio no es algo que se explica, sino algo a ser ponderado\u201d. Muchas veces estar abierto al misterio y reconocer que no podemos explicar o controlar todo, trae el entendimiento. No somos mayores o mejores que la muerte y tal vez despu\u00e9s de buscar exhaustivamente una explicaci\u00f3n sobre por qu\u00e9 perdemos a alguien que amamos, es que podemos descubrir un nuevo significado para nuestra propia vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El entendimiento puede venir cuando nos rendimos a la necesidad de comparar el tama\u00f1o del dolor (porque no se trata de una competencia), puede venir cuando nos rendimos a la autocr\u00edtica (porque requerimos de autocompasi\u00f3n) y puede venir cuando nos rendimos a la necesidad de entender completamente el por qu\u00e9 (porque nunca lo entenderemos). El dolor que toca nuestra alma tiene su propia voz y no debe ser comprometida por la necesidad de comparaci\u00f3n, por un autojuicio o por la necesidad de una explicaci\u00f3n l\u00f3gica. Rendirse no significa resignarse. En realidad rendirse al misterio es una elecci\u00f3n corajosa, un acto de fe, de confianza en uno mismo. Solo podemos guardar el misterio en nuestros corazones y cercarnos de amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de nuestra cultura de negaci\u00f3n del duelo, decirle \u201chola\u201d a la realidad de la p\u00e9rdida es el primer paso para decir \u201cadi\u00f3s\u201d.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Decir \u201chola\u201d a la realidad f\u00edsica de la muerte:<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si usted ya particip\u00f3 de alguno de estos rituales: velorio, ver el cuerpo en un ata\u00fad, seguir un cortejo, el entierro, la ceremonia de cremaci\u00f3n, usted ya le dijo \u201chola\u201d a la realidad f\u00edsica de la muerte. Aun as\u00ed, tras los debidos rituales (y yo realmente creo en su importancia), usted todav\u00eda puede decir \u201chola\u201d. Ser honesto con su dolor es una forma. Permitir que sus sentimientos y pensamientos vengan a la superficie sin juicios. Expresar su dolor es esencial para descubrir una nueva vida sin aquella persona. El duelo es un \u201chola\u201d p\u00fablico que le damos a nuestro dolor: \u201cUna cosa muy importante sucedi\u00f3 conmigo. Yo am\u00e9 y perd\u00ed a la persona que am\u00e9\u201d.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Decir \u201cHola\u201d al nuevo yo<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amar a alguien nos cambia para siempre, perderlo tambi\u00e9n.\u00a0Despu\u00e9s de la muerte de alguien que amamos queda una herida abierta, que por m\u00e1s que se cure, deja una cicatriz.\u00a0Despu\u00e9s de decirle \u201chola\u201d a la realidad f\u00edsica de la muerte, naturalmente usted comienza a percibir que est\u00e1 cambiando y entonces llega el momento de decirle \u201chola\u201d al nuevo yo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte exige que asumamos nuevos papeles, como el de viuda por ejemplo, o de madre\/padre soltera\/o. La persona que parti\u00f3 era parte de usted, es natural que quede un vac\u00edo, un espacio a ser llenado. Reconocer ese vac\u00edo forma parte de la construcci\u00f3n de un nuevo yo, de una nueva vida que se inicia sin aquella persona, sin aquel pedazo. Camine en su propio ritmo conforme vaya reconociendo que el dolor y los nuevos significados no andan separados, sino juntos. Poco a poco le dir\u00e1 \u201chola\u201d a su nuevo yo.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Decir adi\u00f3s<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El duelo nunca acaba, porque el amor nunca acaba. Las personas no superan el duelo. El dolor f\u00edsico disminuye, la tristeza encuentra su lugar, la vida se transforma, pero nadie olvida o borra a la persona que muri\u00f3; el duelo sigue. Es como si entr\u00e1semos por una puerta en una nueva realidad, pero nadie cierra y tranca esa puerta completamente. Pero hay un momento en el que usted finalmente dice \u201cadi\u00f3s\u201d. No quiere decir que se olvida, que se cura y que supera la muerte, sino que usted se reconcilia con ella. Reconciliaci\u00f3n literalmente significa retornar a la vida buena nuevamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con ella viene un nuevo sentido de energ\u00eda y conciencia que capacita a reintegrarse a las actividades de la vida. Alterar la relaci\u00f3n con la persona que parti\u00f3 de \u201crelaci\u00f3n presente\u201d para \u201crelaci\u00f3n en memoria\u201d, y dirigir la energ\u00eda e iniciativa para el futuro, puede llevar mucho m\u00e1s tiempo de lo que se cree o espera. Lo que fue entendido por la cabeza pasa a ser entendido tambi\u00e9n por el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando usted llega a la reconciliaci\u00f3n, pasa a percibir que la presencia cortante del dolor se transforma en un nuevo significado y prop\u00f3sito.\u00a0En el camino de la reconciliaci\u00f3n no existe un momento de llegada, sino varias paradas, peque\u00f1os cambios, peque\u00f1os avances y una gratitud grande por cada min\u00fascula se\u00f1al de progreso. Si est\u00e1 sintiendo el gusto de la comida nuevamente, agradezca. Si duerme una noche entera, agradezca. Si tiene energ\u00eda para almorzar con un amigo, agradezca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>Texto inspirado en el libro \u201cThe Paradoxes Of Mourning\u201d de Alan Wolfelt. Autor de diversos libros sobre p\u00e9rdida y duelo. Wolflet es Director del Center for Loss and Life Transition en Fort Collins, Colorado, en Estados Unidos.<\/em><\/p>\n<hr style=\"width: 100px; clear: both !important; display: inline-block; text-align: left; padding-left: 60px;\" \/>\n<p><strong>Gisela Adissi<\/strong><br \/>\nCEO del Grupo Primaveras en Brasil, Presidente de SINCEP y ACEMPBRA (Sindicato y Asociaci\u00f3n de los Cementerios y Crematorios Particulares de Brasil) y una de las fundadoras del proyecto \u201c\u00bfY si hablamos de duelo?\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como todo, el duelo tambi\u00e9n tiene sus paradojas. Cuando nos despedimos de alguien marcamos una transici\u00f3n entre la vida y la muerte, pero es justamente ah\u00ed que se inicia la jornada de despedida, cuando necesitamos acoger nuestro dolor. Decir\u00a0adi\u00f3s\u00a0nunca es f\u00e1cil. Y decirle adi\u00f3s a alguien que usted nunca m\u00e1s va a ver, llega a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":106,"featured_media":885,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/106"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=884"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/884\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":892,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/884\/revisions\/892"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpar.com.co\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}